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Planear vuelo
Puerta abierta de una aeronave ejecutiva

Preparar el viaje

Qué llevar y qué avisar

Menos restricciones que en una aerolínea, y dos o tres cosas que hay que decir antes en lugar de en la escalerilla.

3 min de lectura

El equipaje se confirma por peso y volumen

La capacidad depende del peso y el volumen, además de pasajeros, combustible, ruta y compartimento de la aeronave. Hay que indicar cantidad, dimensiones y artículos especiales —golf, esquís, tablas o bicicletas— al cotizar para que el operador confirme la opción adecuada.

La mascota se declara antes de cotizar

Viaje en cabina, sujeción o transportín, documentación, límites y posibles cargos dependen de la especie, el tamaño, la aeronave, el operador y la ruta. Se confirma por escrito; no prometemos cabina, ausencia de transportín ni gratuidad de antemano.

Documentación

En vuelo nacional, identificación oficial vigente de cada pasajero. En internacional, pasaporte y la visa que corresponda. Todos los pasajeros van en la lista con nombre completo.

La lista se cierra antes del vuelo. Sumar a alguien en el último momento no siempre es posible, sobre todo en internacional.

Catering

Se pueden solicitar alimentos, bebidas, alergias y otras necesidades. El proveedor, coste y plazo dependen del aeropuerto, el operador y la antelación, y se confirman por escrito.

Lo que no puede subir

La aviación privada tiene menos restricciones que una aerolínea, pero no ninguna. Los explosivos, los gases comprimidos y las baterías de litio sueltas quedan fuera de cualquier aeronave. Las baterías que van dentro de un aparato viajan sin problema.

Hay una categoría intermedia que conviene consultar antes de llegar: armas deportivas, drones y cantidades grandes de efectivo se pueden llevar, pero requieren declaración y a veces permiso, y ese trámite no se improvisa en la plataforma.

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